A veces deseo volver a esa tarde y sentir esa tibia sensación que altera levemente mis sentidos, desearía recuperar parte de esa momentánea claridad en mi pensamiento y no dudar de nada. Esa tarde estaba frente a la tumba de él mirándola como hipnotizado sin saber precisamente el motivo. Cerca de ese mismo lugar lo conocí a él, Aún lo recuerdo con claridad con su elegante vestimenta negra que hasta el día de hoy no he podido volver a ver, su vestimenta resaltaba su piel pálida y sus ojos claros y lo hacían parecer muy intelectual. Me miró y luego me preguntó que motivo tenía yo para estar ahí, yo le respondí que no tenía un motivo en especifico y que solo quería estar tranquilo en el cementerio, me observó y dijo seriamos buenos amigos.
Mientras observaba su tumba a unos pasos del lugar en donde lo conocí descubrí que él tenía razón, y que nuestra amistad viviría siempre en los recuerdos.
Se te recuerda con cariño y nunca te olvidare amigo.
Andrés
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