Kays creció y volvió a ver a su padre, tarde, pero lo volvió a ver y sin darse cuenta fue cayendo en una red de mentiras que su padre le contaba, volvió a creer en el sin darse cuenta del daño que este le hacia a su madre. Kays Necesitaba creer cuando pequeño, necesitaba sentir que la esperanza existía y que todo podía volver a ser como en los tiempos de estabilidad, o mejor dicho, los tiempo de calma antes del derrumbe.
Kays creyó por muchos años, y cada vez que uno de sus paradigmas se destruía como un cristal que se azota contra el piso su mente se volvía mas solitaria y triste. Kays dejó de creer en su padre años después de vivir en sus mentiras, aun así, su odio y su impotencia por no ayudar a su madre crecían día tras día.
Su madre se enojaba mucho con el, quizá por que proyectaba su odio por su padre en sus jóvenes ojos o más bien en su joven rostro, el punto es que su madre no podía mirar los ojos de su hijo sin ver a un desgraciado que huía, un desgraciado que prometía, un desgraciado que dejó solo a sus hijos, un desgraciado que decía amar a sus hijos pero nunca lo demostró. kays sentía la impotencia de no poder hacer nada por su familia y aunque luchaba por hacer de el una fuente de felicidad no podía con su propio aspecto, no podía luchar contra lo que era, no podía luchar con ser el recuerdo en vida de un mal padre, el recuerdo dolorosamente grabado a fuego de un miserable, no podía evitar ser tan parecido a él, no podía evitar mirarse al espejo y ver al ser humano que tanto daño le había hecho.
El tiempo pasó, Kays seguía cegado por mentiras de su padre y seguía aislándose y desarrollando conductas propias de un ermitaño, solo quería hacer feliz a algunas personas y el resto del mundo no existía. Su mente infantil quería un nuevo mundo lleno de días de gozo y alegría, su mente deseaba que lo malo se fuera, su mente pedía un cambio, su mente lloraba e imploraba por una nueva oportunidad, su mente solo Clamaba por la oportunidad de ser un niño normal con una familia normal.
¿Cuando esta historia se vuelve interesante? Cuando este joven descubre que no es como cualquier niño, cuando este joven descubre el don que lo marcara de por vida, cuando Kays visita por primera vez un cementerio, cuando este joven descubre que puede ver y sentir cosas que otros no, cuando por primera vez este joven de escasos 9 años descubre que la energía no desaparece con la vida. Kays podía ver y hablar con lo que parecían ser almas sin descanso. Kays no era, y nunca más volvería a pensar en ser, alguien normal.
Capitulo 1; Génesis
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